Vox horrÍsona

Poemario de Luis Hernández Camarero
Fotografía tomada y donada por Betty Adler


 

LA NOVELA DE LA ISLA

 

 

CUARTETO DE MI VIDA
(Novela)
CHAPTER THE FIRST: EL CINE

1


Yo hubiera sido Premio Nóbel de Física, pero el sol, cerveza, la playa, la coca cola, los parques, y, un amor, me lo impidieron.

Al ingresar al cine sucedió lo de la rodopsina: es decir, que no podía ver el corredor central, sino luces vagas, coloradas. Pero luego avancé y en la pantalla había manchitas, porque iba sin lentes, y, además, objetivamente picado con Pablitos, que son como el cóctel lunar.

Escape y caballeros había en carteles con luz y en el baño espejos Y en mostrador chocolates y una señorita que vende. Peor es lo de los cigarros que vuelan y no hay para la noche la fase oscura de la tierra.


2

Gran jefe Un Lado del Cielo ha comprado helado Glacial con Supermán en el sobre. Y contempla los edificios.

Una vez vio una ardilla en un nogal. Ahora come chocolate con nueces Sublime en un cinemita. You're a liar.


3

Hasta la llegada de la cerveza, cerveza al polo.

4

Gran jefe Una Lado del Cielo permanece en el teatro y observa las butacas. En su radio a transitores escucha, mientras aguarda el sainete, la Música de los Grandes Maestros: Wolfgang Amadeus, Roberto Schumann, give me love, give me life. Luego observa, con indiferencia idiopática, las cornisas, los frisos, las métopas, la goma tragacanto.

Y un amor.

Gran jefe Un Lado del Cielo sale del teatro y anduvo las calles hasta su Bar favorito pulpo y otros mariscos. Pone un sol peruano. Y oye una canción.
Y a la segunda cerveza Gran jefe Un Lado del Cielo sonríe.

La niebla y el asfalto. Qué más puede haber sino luces y mesas en los bares; y algunos que creyeron haber perdido el corazón.

Our idea of anything
is our idea of its
sensible effects

Gran jefe Un Lado del Cielo recorrió la casa de habitaciones innombrables y arañas de cristales multicolores, quebrada la luz del sol, cuando la noche adviene. De pronto irrumpió en un jardín de flores metálicas. A1 centro, silenciosa como el tiempo, el agua brotaba de una fuente, la fuente, fugaz de Primavera. Permaneció entonces al oír cómo inundaba una música extraña aquel extraño jardín.

 


 

RECIÉN EMPEZADO EL SOL

 

 

1

Recién empezado el Sol a salir Gran jefe Un Lado del Cielo canta. Sobre un banco de arena el agua celeste canta. La neblina impalpable se asemeja al frío. Pero no. Toda la playa íntegra, la playa de cuando fuimos, en una serie de planos de luz. En una caseta, caseta de baños, junto al muelle de tablones, Gran jefe Un Lado del Cielo bebe Fanta y Tuis.

2

La carretera que lleva a la playa es de asfalto, de asfalto blanco y líneas, faroles, brea, montones de cascajo, tuercas, palmeras y unos grifos junto a los cuales se toma la cerveza cuando atardece, en el Verano y las estrellitas brillaban en tus ojos y sonriendo me dijiste.

3

Otro día estuviste en la noche transparente y a través de tus ojos veía tu corazón, vida mía, amor; con la truculencia propia del destino, sin embargo...
a: Dime ¿crees en los dioses?
b: Los dioses me odian ¿qué mejor prueba?

4

for all may mind is
clouded with a doubt
Lord Alfred Tennyson


Tú hablabas con un lenguaje lúcido, con el lenguaje de los colores en la calle, con el brillo de las casas, con la risa, con el sueño, con el sonido suave del césped a mitad de las avenidas.

5

Y tú me dijiste a través de una caseta de vidrio de libros en las Galerías. Era aire lo que bebíamos. Tú has conocido el Sol y descendiste para mostrármelo. Tu camino estaba señalado por árboles cortezas y la melodía suave del amor. Tú conoces la historia.

 


BENDICIÓN DE DIOS EN LA SOLEDAD

 

Si oyes ligeramente
La brisa y el mar
A dos
Tú has de saber
Lo que las plantas ocultan
En sus pétalos
Recibiendo el sol
Del Verano
Dime
No son los frutos hielo
Estío que es la flor
Del astro llameante
Y observabas el musgo
Que crece al borde
Del basalto de las piedras
Ninguna de las cuales
Tiene Historia
Sino la Historia
Del océano
Si oyeses ligeramente
La brisa
Y el mar
A dos.

 

 


 

EL SILENCIOSO

 

Gran jefe Un Lado del Cielo tiene poca habilidad con las botellas. Inmediatamente bebe una, ordena otra. Y su alma se llega a aquellos ríos que abandonó para conocer el mundo esférico, la brutalidad, el dolor, la delicada luz de la estrella destacando la sombra de los alambres del telégrafo, la ropa tendida, el anochecer, la música.

Tiene poca habilidad con las botellas. Y me parece que no le gusta el cine. Pero sí los cinemas con sus alfombras y cortinas.

 


 

LA ARMONIA

 

 



No puede ser quebrada:
Hay un jardín.
La melodía inusual de algunas tardes
En la luz que se filtra
A través de los acordes.
No La Armonía
No ha de ser quebrada.

5

¡Bárbaros!
Las ideas
No se degüellan.

(De La Romaña)

6

Gran jefe Un Lado del Cielo se ha pintado las guerreras líneas con helados de pistacho. Su corazón, el muy tierno y bellaco, palpita bajo su pecho.
Y su palpitar es como aquél de una lejana estrella lejana a unos cien parsecs.
Gran jefe Un Lado del Cielo llueve ahora, baila, tirita de amor.

Pero el orgullo, el aquilino orgullo piel roja le impide demostrar su llanto, su lluvia y su tiritar. Pero el amor no lo oculta. Ello es imposible.

 

CHAPTER THE FUNF

 

 

Los críticos dicen que toda obra literaria es algo auto biográfica. Yo creo que no hay nada tan autobiográfico como la vida. Y como la muerte: El niño se acercó al micrófono y dijo:

Del laureado Gabriel y Galán voy a recitar algunas de su: inspiraciones. Y la poesía lo besó con sus helados labios; los mares, el coral, y el sol que alumbra las flores de junte al mar. El niño caminó luego por la pista. Y el amor no dejó nunca más sus ojos.

En el crepúsculo
Y dulcemente azul
Flor de los mares
Tiñe de azul
Los campos inmensos
Lilas y las frutas
Yacen sobre La tierra.

Hay una voz.

Y la lengua del mudo ha de cantar:

Estoy solo en las islas del coral ¿No son estos los navíos sumergidos? O más bien, responde: ¿Cómo son los añicos del amor, cómo son las astillas del amor? En el crepúsculo


Cuando la helada
Flor azul de los océanos
Tinta en violeta
La dura espera
En el crepúsculo.

Hay una claridad ligera.


 

SEXTO CAPITULO

 

Sobre las enredaderas
Sobre las pálidas enredaderas
Nunca me puedo olvidar
Yo vi tu cuerpo
Y el reflejo
De la campanilla azul
Sobre tus ojos. Dime

 


 

SEPTIMO CAPITULO

 

 

Y viste la sombra
Del árbol
Y como peces
En el sol
Y viste la sombra
Antigua
De el árbol
Al borde del océano
Y llover dorado
El hálito de Estío
Y guardaste
En tu corazón
El Verano.

 


 

SEGUNDO CAPITULO

 

Los olivos poblaban ante los ojos la tierra y la melancolía de las grandes urbes.

POEMA SIOUX

 

Gran jefe Un Lado del Cielo contempló las desiertas galerías, el colosal crujido de la Antártida, el trigo en las eras, aún naciente.

Jardín en Flor era la pradera, y contra él se estrellaba el espacio sin límites: los cedros, los ventisqueros.

Para luego en la penumbra descansar sin deseos.

Como aquél quien canta.
QUE laberinto
Y qué amor
Es la Poesía

NO han de tenerse estas páginas fragmentarias por un propósito de memorias; pero leyéndolas puede oírse, de cuando en cuando, las campanas de la ciudad de las, cuya conseja evocó Renán, la ciudad más o menos poblada y ruda que todos llevamos sumergida dentro de nosotros mismos.

 

 

 

 

 

 


 

 

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